La Resiliencia, un aprendizaje para nuestros niños

Cuando llegamos a la edad adulta, olvidamos el estrés que provoca el crecer, como padres, llegamos a pensar que la niñez es una etapa simple y sin problemas, cuando en realidad todo es nuevo y si no estamos bien informados, en esta etapa es cuando los daños emocionales y los traumas pueden afectar a nuestros pequeños de por vida.
Nuestro niños enfrentan problemas a diario, desde ir a un nuevo colegio, una nueva rutina (la mayoría es para cubrir los horarios impuestos por las necesidades de nosotros los padres), la “nueva normalidad”, el acoso escolar, los estándares de belleza, incluso a alguno pueden vivir abuso en el hogar; además, la incertidumbre que forma parte del crecimiento y los retos sociales. Es entonces cuando la infancia puede ser cualquier cosa menos simple y sin problemas. La capacidad de resiliencia es necesaria para sobrellevar de forma positiva el vivir dignamente.
Los niños pequeños inician la etapa escolar y es normal que no puedan expresar sus angustian y temores. Si bien se piensa que son muy pequeños para entender lo que está ocurriendo, pueden relacionar los sucesos impresionantes de las noticias o conversaciones que escuchan de los adultos.
Los padres deben observar en sus hijos señales de miedo y ansiedad que no puedan ser capaces de expresar con palabras, pero si con acciones, por ejemplo: están más dependientes, necesitan más abrazos y mimos, o en contraposición están distantes, distraídos e irritables, tienen retrocesos conductuales como hacerse pipí en la cama, chuparse el dedo o tartamudear. Esto puede ser resultado de la influencia del entorno en el cual se están relacionando ahora que han salido del hogar.
¿Qué se puede hacer?
- Se debe usar el juego de imitación (o dibujo) para ayudar a los niños a expresar sus temores y animarlos mediante el juego a expresar lo que no pueden decir con palabras.
- Dejar claro que la familia es un lugar seguro, cimentando los valores como el amor, la empatía, y la aceptación.
- Durante las épocas de estrés y cambio, debemos compartir más tiempo con los niños jugando, leyendo o simplemente teniéndolos cerca y alejados de la tecnología.
- Tener rutinas establecidas, lo cual les permitirá sentirse seguros y tranquilos en su ambiente.
Desarrollar resiliencia, se refiere a la capacidad de sobreponerse a momentos críticos y adaptarse, luego de experimentar alguna situación inusual e inesperada. También indica volver a la normalidad, que los niños sean resilientes no significa que no experimenten angustia o dolor emocional, sino que aprendan a sobrellevar estas experiencias y que busquen encontrar sobreponerse a ellas, a nosotros como papás o tutores nos toca estar allí para reconfortarlos y demostrarles que no están solos en estas etapas nuevas y a veces difíciles.
Si deseas aprender más o llevar un seguimiento personalizado para tu hijo/a, recuerda que puedes contar con nuestro equipo de profesionales expertos para ayudarte a ti y a tu pequeño. Puedes contactarnos al número 2296-8020 o al whatsApp 3718-1063.
Este artículo está escrito y validado por Carmen Ana Recinos maestra de educación pre-primaria
Posteado hace 2 años