¿Puedo evitar que mi parto sea prematuro?
El parto prematuro se define como todo nacimiento que ocurre antes de la semana 37. Mientras más temprano ocurre, mayor es el riesgo de complicaciones a corto y largo plazo.
Sabemos que en el momento pueden surgir muchos sentimientos de incertidumbre, en especial la siguiente pregunta ¿Esto pudo prevenirse? Y la respuesta en la mayoría de los casos es: SI, cerca de la mitad de los partos prematuros podrían prevenirse.
Algunas veces será inevitable que suceda, pero un tratamiento adecuado quizá ayude a que el parto se retrase lo más posible.
En este artículo queremos darte algunas recomendaciones principales para hacer todo lo que esté en tus manos para evitar un parto prematuro.
Lo más recomendable es preparar las condiciones maternas antes de concebir:
- Un peso materno adecuado
- Tomar ácido fólico
- Controlar enfermedades de base
- Evitar exposición a tabaco o sustancias, mínimo 6 meses antes de la concepción
Una vez logrado el embarazo es importante iniciar de inmediato un adecuado control prenatal que incluya realizar el ultrasonido de Primer Trimestre entre las 11 a 13.6 semanas. Este ultrasonido permite identificar a aquellos embarazos con alto riesgo para síndromes, parto prematuro, enfermedades cardiacas fetales etc. También permite detectar riesgos para restricción del crecimiento (RCIU) y/o preeclampsia (presión alta en el embarazo), que muchas veces obligan a resolver el embarazo en etapas prematuras por complicaciones maternas y fetales graves.
¿Sabías que dar medicamentos preventivos desde el primer trimestre puede reducir el riesgo de parto prematuro en 40-45% y hasta 80% en la preeclampsia?
Las causas más frecuentes de parto prematuro son:
- Infecciones urinarias, vaginales y dentales
- Antecedente de parto prematuro
- Exposición activa o pasiva al tabaco
- Obesidad
- Bajo peso materno
- Embarazo múltiple
- Depresión, estrés
- Dieta deficiente
- Técnicas de reproducción asistida (fertilización in vitro)
- Cirugías el cuello del útero (conos)
- Periodo entre embarazos menor de 1 año o mayor de 10 años
- Edad materna de riesgo (<20 y >35 años)
Además de esto, cuando una mujer tiene un embarazo gemelar, debe saber que automáticamente tiene entre 50 a 60% de riesgo de parto prematuro, la vigilancia en este tipo de embarazos es un desafío médico y en la mayoría de los casos estos bebés nacen antes de la semana 37.
Haber tenido un parto prematuro incrementa al doble el riesgo de que ocurra en los embarazos siguientes.
Medir el tamaño del cuello uterino en el segundo trimestre (18 a 24 semanas) a través del ultrasonido en todas las embarazadas es muy importante, si una mujer presenta un cérvix corto, debe recibir tratamientos específicos (progesterona, cerclaje).
El cerclaje implica colocar un punto o sutura en el cuello del útero y suelen utilizarse en aquellas mujeres que han tenido pérdidas espontáneas con o sin dolor en el segundo trimestre debido a incompetencia cervical.
¿Identificas alguno de estos riesgos en tu embarazo? Si es así, necesitas asesoría a tiempo. Es importante que los padres conozcan toda esta información desde antes de concebir y que sepan que existen formas de prevenir un parto prematuro. Actuar a tiempo puede cambiar la historia de una familia entera, pero sobre todo la de un bebé. Informar a los padres es empoderarlos para un mejor control prenatal.
Si deseas aprender más o llevar un seguimiento personalizado para tu hijo/a, recuerda que puedes contar con nuestro equipo de profesionales expertos para ayudarte a ti y a tu pequeño.
Puedes contactarnos al número 2296-8020 o al whats app 3718-1063.
Este artículo está escrito y validado por la Dra. Ana Lucía campos / Perinatóloga