Cuidar de MI para cuidar a mi BEBÉ
El autocuidado es uno de los pilares más importantes de la vida de cualquier persona, pero al ser cuidador/cuidadora o papá/mamá, esto toma un rol aún más significativo. Para comprender el autocuidado podemos comenzar con una frase: cuidando de mi para cuidar a mi bebé. Esto me recuerda a cuando vamos viajando en un avión y nos dan las instrucciones para un caso de emergencia, especialmente con la mascarilla – “poner la mascarilla a mi mismo/a antes y luego ayudar a quien esté al lado mío”. Esto puede volverse difícil cuando ya tenemos un rol de mamá o papá, porque pareciera que es egoísta cuidar de mi antes que cuidar a mi bebé, pero si usamos el ejemplo anterior, yo no puedo cuidar a nadie si no me cuido a mí antes.
Antes de entrar más de lleno al tema del autocuidado, es importante tomar en cuenta lo que significa ser mamá o papá de un bebe (y más si el bebé nació antes de término). Te invito a reflexionar sobre las siguientes creencias:
- El embarazo es la experiencias más linda de la vida
- El ajuste y balance de vida personal/trabajo es fácil
- Debería sentirme feliz de tener un bebé
- La transición a este rol es fácil
Si algunas de estas creencias no se ajustan a lo que sientes actualmente, ¡es completamente válido! ¿Por qué? Porque no todos tenemos la misma experiencia respecto al nacimiento de un bebé. Algunos datos importantes (para tomarlos en cuenta son):
- Los síntomas de malestar psicológico aparecen más frecuentemente durante el período perinatal
- Alrededor de 2 de cada 5 (40%) padres y madres presentan síntomas de ansiedad o estrés postraumático cuando su bebé recién nacido necesita cuidados intensivos (cuidados neonatales).
- Los padres y madres con un bebé prematuro tienen un 50% más de probabilidades de experimentar malestar psicológico
- Los padres y madres que han tenido un bebé prematuro pueden encontrar que hay más estrés en su vida familiar en comparación con las familias cuyo bebé no pasó tiempo en la unidad
Esto lleva a experimentar emociones como enfado, tristeza, shock, confusión, impotencia, ansiedad, etc., pero también alivio, tranquilidad, esperanza y amor. Por lo tanto, al ser papás/mamás y tener un bebé en cuidados neonatales, esto puede significar perder o dejar de lado ideas y planes de lo que es o “debería ser” la maternidad/paternidad. También es posible que te sientas menos capaz de concentrarte en las cosas prácticas que aún necesita hacer, como organizar el cuidado del bebé, pagar las facturas o planificar las comidas. Es posible que sientas, como mencionaba, una mezcla de diferentes emociones al mismo tiempo, lo que también puede resultar confuso y difícil. No saber qué podría pasar a continuación también puede aumentar este sentimiento. Es posible que te resulte difícil dormir. Estos cambios en su patrón regular podrían hacerte sentir que la vida se ha puesto patas arriba. Es posible que te sientas preocupado/a por volver al trabajo, las finanzas, los viajes, etc. y estos desafíos inesperados pueden agregar más presión sobre las cosas cotidianas que componen su vida. Si el bebé nació antes de término, también es frecuente experimentar la sensación de impotencia y falta de control sobre la salud del bebé (Korja, Latva y Lehtonen, 2012).
Entonces… ¿en qué piensas cuando escuchas salud mental maternal/paternal? Detente un momento y piensa en esto. Según la OMS, la salud mental es un estado de bienestar mental que permite a las personas hacer frente a los momentos de estrés de la vida, desarrollar todas sus habilidades, poder aprender y trabajar adecuadamente y contribuir a la mejora de su comunidad. Como papás/mamás, se vuelven sumamente importantes el bienestar emocional y mental ya que pueden mostrarse signos duraderos de estrés postraumático, síntomas depresivos y ansiedad tanto en el bebé como en ti. ¿Qué pasa en los bebés?
- Los bebés pueden darse cuenta cuando sus cuidadores tienen dificultad para atender sus necesidades y específicamente cuando las madres presentan síntomas depresivos
- Los niveles de estrés de un bebé prematuro pueden aumentar si la madre sufre de síntomas depresivos, pero esto no significa que los padres que necesitan apoyo con su salud mental o que encuentran que las cosas son difíciles no deban cuidar a su bebé; de hecho, es todo lo contrario.
- Participar en el cuidado de su bebé tiene efectos positivos para los padres/madres, la familia y el bebé. Esta es la razón por la que es realmente importante cuidar de nuestras propias necesidades también y obtener apoyo si sentimos que tenemos dificultades.
¿Entonces? Criar a los hijos es un trabajo importante, y cuidarse a ti, ayuda a hacer bien el trabajo. Eso es porque cuidarse física, mental y emocionalmente te ayuda a darle a tu bebé lo que necesita para crecer y prosperar. Cuidarse implica cuidar tus relaciones, tu salud y tu bienestar. Cuando te enfocas solamente en cuidar al bebé, es fácil olvidar o quedarse sin tiempo para cuidar estas partes de tu vida. Pero vale la pena cuidarte a ti: ¡lo mereces!
Reflexionemos un momento:
- ¿Crees que estás siendo egoísta si antepones tus necesidades?
- ¿Te da miedo pensar en tus propias necesidades? ¿De qué se trata el miedo?
- ¿Tienes problemas para pedir lo que necesitas?
- ¿Te sientes inadecuado si pide ayuda?
- ¿Sientes que tienes que demostrar que eres perfecto/a en el cuidado de tu hijo? ¿Haces demasiado como resultado?
Si respondiste que sí a alguna de estas preguntas, quiero que sepas que es válido, ya que muchas veces, las actitudes y creencias forman barreras personales que se interponen en el camino de cuidarnos a nosotros/as mismos/as. Sin embargo, también es muy probable que tu autocuidado necesite un poco más de atención. Entonces, ¿qué puedes hacer?
- Recuerda que tú eres importante para el cuidado de tu bebé y que, si no practicas el autocuidado, puede tener efectos contraproducentes para la crianza. MERECES cuidarte para cuidar mejor. ¡No eres egoísta!
- Recuerda que tienes múltiples roles más allá de ser mamá/papá… eres hombre, mujer, esposo, esposa, hermano, hermana, etc. No olvides de cuidar de estos roles.
- Habla sobre cómo te sientes
- Usa tu respiración para calmar tu mente
- Elige mantenerte enfocado en el ahora
- Sé amable con tu mente, cuerpo, espíritu y emociones
- Conéctate con lo que es importante para ti en este momento
- Aléjate de las plataformas de redes sociales y evita compararte con otros, especialmente porque cada quien vive esta experiencia de manera distinta
- Cuida tus tres partes: físico/emocional/espiritual
- Come bien, hidrátate
- Conéctate con otros y únete a un grupo de apoyo
- Busca ayuda profesional si lo necesitas
- Fortalece tu red de apoyo (familia, amigos, etc.)
El autocuidado es algo que se construye y practica todos los días y es normal que al principio se sienta un poco robotizado (porque no estamos acostumbrados/as a hacerlo). Sé gentil contigo al momento de empezar a incluir estas prácticas en tu vida, no tiene que ser perfecto. El autocuidado puede variar desde bañarte todos los días, hasta tomar un viaje. Las acciones pequeñas importan, especialmente al inicio.
Recuerda que en NEOCARE tienes un equipo que te acompaña y donde puedes recibir este apoyo psicológico para cuidar de ti. Si deseas más recursos, puedes asistir a nuestras Escuelas para Padres o contactarnos al número 2296-8020 o al whats app 3718-1063.
Este artículo está escrito y validado por la Lic. Marinés Mejía Alvarez / Psicóloga clínica – Especialista en Terapia Cognitiva Integrativa